La Falsa Moral. Cretinismo Vs Liderazgo Emocional - Pitia Coaching
15821
post-template-default,single,single-post,postid-15821,single-format-standard,et_monarch,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

La Falsa Moral. Cretinismo Vs Liderazgo Emocional

Todos nos hemos tropezado en algún momento de nuestra vida con alguna persona que establece su intento de liderazgo mediante la confrontación. Esta puede ser directa (yo la prefiero, me parece más valiente) y también indirecta. Lo que denomino la falsa moral, el cretinismo. Es el supuesto grado de “ilustración” en la materia en la que se pretende dar lecciones al resto de la humanidad.

La falsa moral o cretinismo

El sabelotodo cretino emocional tiene una clara vocación dominadora y predicadora. Predica sobre todas las materias en las que pretende tener un dominio absoluto. Es muchas cosas a la vez: economista, médico, abogado, ingeniero, arquitecto…todo. Siempre tiene la última palabra sobre cualquier tema, toques el que toques.

Para ser más convincente, se ayuda de una manera de expresarse aparentemente inteligente, lógica y bien fundamentada. Si se le oye hablar, el tono de voz empleado es el melancólico, paternalista, a veces incluso les encanta susurrar o hablar en tono bajo y cansino, como para demostrarnos que tiene toda la paciencia del mundo para explicarnos una y otra vez la misma cosa, como para dar a entender que somos imbéciles y él no, claro. Está también la variante del “exaltado”, que comunica de manera más expresiva, más vociferante. Sin embargo se ha puesto de moda el modo cansino, porque resulta más eficaz. En cuanto se grita, se le puede acusar a uno de ser muchas cosas y no conviene. Mejor tener una apariencia moderada.

Estas personas tienen muy baja autoestima. Han modelizado a algún orador de su gusto, a alguien que para ellos haya tenido un peso específico, una admiración secreta, un anhelo de reproducir un personaje para tener, al menos, el mismo impacto emocional a terceros.

Por otro lado,  carecen de cualquier sentido del ridículo, ya que no tienen una clara percepción de la realidad. Se instruyen, de manera equivocada, en temas sobre los que pretenden dar lecciones de moral y de vida. Se autoconvencen de lo que quieren demostrar, por mucho que los datos vayan en sentido contrario.

Suelen abusar de la debilidad emocional del entorno, que no tiene ni fuerzas ni ganas para rebatirles con contundencia la estupidez de sus argumentos. A la gente no le suele gustar enfrentarse directamente a un sujeto así. En primer lugar, porque son muy avasalladores y cansinos y al cabo de un rato, pueden destruir nuestra paciencia. En segundo lugar, porque nuestro cerebro no quiere gastar tanta energía en un combate arduo. Al ser tremendamente narcisistas, estos moralistas son muy muy tenaces, tozudos y rara vez sueltan su obsesión, con lo cual discutir con ellos puede resultar una pérdida importante de energía.

El resultado es que “se junta el hambre con las ganas de comer” y en reuniones, debates o lugares donde se deben de tomar decisiones de grupo, estos personajes mantienen una hegemonía durante años. Hace falta un nivel muy alto de hartura para enfrentarse a ellos y poder empezar a desmontar todo su teatro.

Además de un narcisismo exacerbado, suelen también exhibir una falta total de empatía y muestran mucha crueldad emocional. No pierden ocasión de ridiculizar con su verborrea a quien se les oponga y no dudan atentar contra tu honor si no les lames el culo. Si te calientas, pretenden culpabilizarte de que eres un intolerante, un maleducado y ellos no. Ellos son siempre educados y se sienten muy ofendidos de tu actitud. A eso se le llama “violencia pasiva”, que lo sepáis. Estos cretinos emocionales son violentos pasivos.

Hace falta muchísimo aguante para no entrar en ese juego, y tener las cosas muy claras.

Desmontar el cretinismo con liderazgo emocional

Sin embargo, no existe crimen perfecto. La estrategia se puede ir desmontando simplemente, rebatiendo sus argumentos de forma documentada, e incluso legal. Obviamente esto requiere tiempo y organización ya que los mediocres están constantemente al acecho con argumentos que nuevamente hay que molestarse en rebatir.

Los errores que van cometiendo para argumentar sus gilipolleces aumenta en la medida que aumenta su discurso, que suele agriarse y subir el tono.

 

“La oportunidad de asegurarnos contra la derrota está en nuestras propias manos, pero la oportunidad de derrotar al enemigo la provee él mismo”. 

Sun Tzu.

 

De nuevo, la paciencia es un grado. De todo se aprende en esta vida y yo procuro aprender de todo. Lo que no te mata te hace más fuerte.

Es entonces cuando tu liderazgo personal, tu sensatez, tu sentido de la lealtad, tu fuerza interior, tienen que impactar a tu entorno para que ni el cansancio, ni el miedo a enfrentarse a estos personajes, se apodere del resto del grupo.

Los demás necesitan un líder, todos los grupos necesitan un líder. Necesitan ver cómo este líder reúne todas las cualidades para enfrentarse o deshacerse de la toxicidad del sistema. Los individuos necesitamos que haya alguien que pueda enfrentarse con lo que no se puede confrontar. Es una esperanza que tiene connotaciones infantiles, no adultas. Es como esperar al “bueno” de la peli, al héroe, al Ángel Salvador.

falsa moral

Los sabelotodo cretinos emocionales son muy útiles para confrontar tu liderazgo personal, son huesos duros de roer que someten a pruebas muy duras nuestra paciencia.

Los encuentras en todos los ámbitos, político, laboral, profesional, familiar, grupos de amigos, asociaciones. Ahí donde hay humanos, hay cretinos con ansia de poder.

En las comunidades pequeñas el ambiente se puede tornar infernal. Las comunidades de vecinos o las asociaciones de padres, son dos ejemplos sobre los que la televisión ha tenido mucha inspiración…

El factor determinante para tomar una posición de liderazgo real es la sangre fría, tener bien estructurada la argumentación (esto es imperativo), bien documentados los datos (también es imperativo) y una paciencia a prueba de bomba.

Es una inversión a largo plazo. El liderazgo es una carrera que se forja paso a paso. Un líder es un atleta en varias especialidades. Domina varias perspectivas, a parte de poseer de forma innata una fuerza interior y un carisma especial que atrae de forma espontánea, consciente e inconsciente, todas las miradas.

Cuanto más cretina se pone la situación, más afianza el líder su poder de forma visible y en la sombra (Ver artículo: “El líder en la sombra”).

Saber identificar tu vulnerabilidad

Cuando os enfrentéis a una situación de éstas, primero tenéis que determinar de forma muy clara para vosotros mismos, qué es lo que os mueve inconscientemente en la cuestión en la que estáis involucrados. Tenéis que situaros en vuestra máxima vulnerabilidad, porque es por ahí donde en un momento dado os pueden atacar, aún sin saberlo, vuestros sabelotodo cretinos emocionales de turno. Pueden pillaros por sorpresa. Y no os engañéis, los líderes también son personas y tienen sus flancos débiles.

Estos flancos son sentimientos, generalmente, de rabia reprimida. En un momento dado pueden lanzaros un dardito que se clave profundo en vuestro corazón. Y eso os puede hacer perder el norte y la estrategia. Por eso es muy necesario contrastar vuestros sentimientos y temores con personas de vuestra máxima confianza y solvencia emocional.

Uno de esos darditos puede venir incluso de vuestro entorno más cercano. Una persona que haya manifestado un apoyo incondicional y, de repente, os dé la espalda. Eso duele muchísimo y de repente os puede hacer conectar con un sentimiento infantil de “abandono”. Os podéis sentir traicionados y que os duela de manera inesperada e infernal.

Conectaos bien con vosotros mismos en cada momento de vuestro emprendimiento y de vuestro objetivo. Si sois capaces de detectar fallas interiores evitaréis sorpresas desagradables.

 

“La clave para el crecimiento es la introducción de mayores dimensiones de conciencia en nuestra conciencia”. 

Lao Tse.

 

Agarraos bien las pelotas, o los ovarios, lo que tengáis más a mano, incluso ambos si podéis. La falsa moral y el cretinismo forman parte de la condición humana. Tomaros esta circunstancia como un aprendizaje interior para calibrar en cada momento vuestro equilibrio emocional para reforzar aquéllas partes que sean más vulnerables.

Cuanto más acostumbrados estéis a estos enfrentamientos, más soltura tendréis para resolver cuestiones graves y a más gente atraeréis en vuestra órbita. Los toros no se miran desde la barrera. Hay que salir a la palestra, pero siempre con cabeza y mucha honestidad. No vale salir a lo bonzo.

Y esto empieza desde la escuela. Si educáramos a los niños sin nuestros miedos, habría menos casos de acoso. A mi hija pequeña le he educado de esta forma. Esto de que “no hay que pegar” cuando un niño te pega, de que no hay que devolver una agresión verbal, es educarlos en la frustración y la rabia reprimidas.

Derecho de devolución

A mi hija le aliento en que si le suelten un guantazo, que lo devuelva. Si le insultan, que ponga al otro en su sitio sin complejos. Y funciona de maravilla. Siempre me tendrá a su lado. En caso de agresión manifiesta, existe el derecho de devolución. Mi hija no tiene a miedo a nada, ni nadie se mete con ella. Cuando lo han intentado, se han echado para atrás. Sus compañeros le quieren, le respetan y le buscan para pedir apoyo, cariño y cobijo. Tener la confianza de saber defenderse cuando la situación lo requiere, le permite fortalecerse. Y no, eso de que les volvemos violentos es otra mentira cretina. Mi hija es un remanso de paz y buen rollo. Los niños se vuelven violentos de rabia reprimida. No se trata de alentar a la violencia, no confundamos el discurso. Se trata de permitirles una defensa legítima. Si no lo hacemos, van a enfadarse y mucho, con razón. Expresarán su dolor y su vulnerabilidad de otra manera, no os quepa la menor duda. Tal vez se conviertan en “cretinos” o violentos de verdad.

Mi hija Ginebra camina libre de miedos, libre del miedo a que le agredan, libre de la impotencia que genera no tener recursos. No tendrá un techo de cristal. Y si se lo encuentra, sabrá sacarse las castañas del fuego.

 

“Un árbol enorme crece de un tierno retoño. Un camino de mil pasos comienza en un solo paso”. 

Lao Tse.

 

 

Sin Comentarios

Deja un comentario

Share This

Este sitio web utiliza cookies tanto propias y de terceros para analizar sus navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra Política de Cookies. +Info

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar