A tomar por culo, una filosofía de vida - Pitia Coaching
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A tomar por culo

Esa es la frase que más veces repito al día, por lo menos 15 o 20. Para mí significa muchas cosas, tiene muchos sentidos y todos son muy marcados, muy profundos, muy reflexionados. Me encanta que todo mi entorno lo repita, porque les motivo. Todos terminan diciendo: “Como dices tú, Marta, “¡A TOMAR POR CULO!”. Esa frase termina siendo de todos y me gusta porque, de alguna forma, han interiorizado una importante toma de decisiones.

Quiero matizar algo muy importante. La expresión es “A TOMAR POR CULO”, no “VETE A TOMAR POR CULO”, ni “QUE TE DEN POR CULO”.

Es “A TOMAR POR CULO” en impersonal. Las otras formas son variantes cuyas acepciones no tienen nada que ver con mi “A TOMAR POR CULO”.

“A TOMAR POR CULO” es una relación bidireccional de mi hacia mi ser interior, que luego se traduce con esas palabras, mientras que “vete a tomar por culo” o “que te den por culo” es una relación más tóxica, más rabiosa, donde expreso más mi vulnerabilidad y mi desesperación, que mi potencial para hacer cosas nuevas.

Voy a comentaros algunos de mis “¡A TOMAR POR CULO!”.

Mis distintos «A tomar por culo»

Cuando algo te maravilla, te deja con la boca abierta, sin respiración…. “¡A TOMAR POR CULO!” significa que “creía haberlo visto todo pero veo que no…”

Es un poco lo mismo que cuando te llevas una sorpresa monumental, la sorpresa de las sorpresas. “A TOMAR POR CULO” es el “no va más…”

a tomar por culo

Cuando me harto de algo y he decidido que esa situación no me va a martirizar más, y he decidido acabar con una miseria, una preocupación, una situación que no me conduce a nada ,entonces “¡A TOMAR POR CULO!” significa que ya no voy a seguir por ese camino.

Cuando he tomado una decisión y he aceptado todas las consecuencias, entonces  ”¡A TOMAR POR CULO!” es un brindis a lo nuevo, venga como venga.

Cuando encuentro la clave de algo, la solución y necesito expresar mi alegría más profunda, entonces “¡A TOMAR POR CULO!” significa “¡por fin veo la luz!”

Cuando me la suda algo o alguien, que pretende comerme el tarro con su letanía de gilipolleces infumables, mezquindades argumentales, miserias humanas para llevarme a su terreno para justificar lo injustificable, “¡A TOMAR POR CULO!” es “paso de ti tres pueblos” o “no me tomes por gilipollas”

Cuando mi alegría es máxima, cuando estoy gozando de felicidad, cuando estoy con mis seres queridos, con mis amigas, en esos momentos mágicos donde el tiempo se para, donde por una milésima de segundo se puede caer el mundo, ese momento en que si te mueres no te importa, porque estás justo en el sitio donde quieres estar, “¡A TOMAR POR CULO!” significa “esto es lo verdaderamente importante”.

Cuando estás dispuesto a morir, en cuerpo y alma, cuando estás pasando por la experiencia de un duelo o una situación insoportable, “¡A TOMAR POR CULO!” es “por favor, que esto acabe ya”.

Cuando haces una apuesta importante, una de esas que te hace jugártelo a todo o a nada, “¡A TOMAR POR CULO!” es alea jacta est (Julio César), “la suerte está echada”.

En un chantaje emocional de tu jefe, tu amigo, tu entorno donde tu dignidad, credibilidad y autoestima se ven comprometidas, “¡A TOMAR POR CULO!” es “me suda tres cojones lo que me hagas, y yo aquí voy a morir por Dios y por la Patria”, como diría aquél.

Cuando te dicen que tu imagen tiene que ser impecable, tus opiniones medidas, tu esencia camuflada, cuando te dicen que tienes que ser como el resto, básicamente; cuando te dicen que mejor te callas, no vaya a ser que te miren así o asao, cuando es mejor que te guardes tus opiniones no vaya a ser que la verdad ofenda, entonces “A TOMAR POR CULO” es “yo no tengo miedo” o “vete a la mierda con tus putos miedos y déjame en paz, voy a decir lo que pienso”.

Cuando alguien que te importa se pone en peligro porque toma decisiones que le van a costar muy caras tanto a esa persona, como a terceros y no entra en razón porque prefiere seguir con su rollo, por muy tóxico que sea (a veces aquí me paro a pensar que tal vez esa persona solo puede aprender a base de ostias y éste es su camino) entonces ¡“A TOMAR POR CULO!” significa que acepto que se mate y decido aceptar lo que le pase aunque me muera de pena, aunque esa persona se mate en el camino.

En casi todos mis ”¡A TOMAR POR CULO!” está en juego mi integridad emocional y personal, y yo con eso no bromeo. Cuando alguien ataca mi integridad desde la mezquindad, no hay perdón, “¡A TOMAR POR CULO!”. Saco la katana y voy a por ella. Sin piedad, ni perdón.

«A tomar por culo» como filosofía

Se me puede tachar de “poco zen”, pero vamos a ver, hay límites para todo y no soy ninguna kamikaze. Sé muy bien lo que me digo y lo que me hago y además, soy una persona muy reflexiva y tengo muuuucha paciencia. Ya veo de qué pata cojean las cosas. Y distingo muy bien la mediocridad, la mentira emocional (que va siempre acompañada de un lenguaje verbal y no verbal muy elocuentes).

Entre otros motivos, porque durante muchos años me he dedicado a desmontar mis propias mentiras internas. Las he sufrido, las he llorado, las he vomitado. Me he desengañado de mí misma muchas veces y estoy dispuesta a desengañarme todas las veces que sean necesarias, si eso me va a permitir evolucionar y ser mejor persona. Si yo no me las permito, tampoco tolero que me las echen encima y que no se espere una respuesta por mi parte. La tiene, y gorda. “¡A TOMAR POR CULO!” es voy a por ti”.

“¡A TOMAR POR CULO!” también es esa relación donde ya no te aguantas ni a ti mismo, que te tienes mareado, que estás perdido y que no sabes qué hacer.

“¡A TOMAR POR CULO!” es la necesidad de tirar por tierra todos tus principios y empezar de cero. Es que es la única opción. “¡A TOMAR POR CULO!” puede ser el mejor principio de todos tus principios. “¡A TOMAR POR CULO!” puede ser el mejor final de todos tus finales. “¡A TOMAR POR CULO!” puede ser el principio de un gran principio.

“¡A TOMAR POR CULO!” puede ser el único camino para sobrevivir. Para que llegue tu REVELACIÓN INTERIOR. Para descubrir una nueva intuición que no podía aparecer hasta que no sintieras que necesitabas vaciarte de lo viejo. “¡A TOMAR POR CULO!” es la bienvenida a algo nuevo.

“¡A TOMAR POR CULO!” es la satisfacción de haber parido algo. De haber dado un paso importante en tu vida. De haber tomado la mejor decisión de todas las decisiones.

“A TOMAR POR CULO” si hoy no te entiendes a ti mismo. Mañana será otro día. Y si mañana tampoco te entiendes a ti mismo, entonces “A TOMAR POR CULO” otra vez y sigue buscándote por otro camino. Todo llega cuando el alumno está preparado.

“¡A TOMAR POR CULO!” es salir a hombros por la puerta grande. “¡A TOMAR POR CULO!” es una gran victoria sobre tus pensamientos.

Estoy cansada, agotada. “¡A TOMAR POR CULO!”. Me voy a dormir. Porque si no me mando a tomar por culo a mí misma, soy capaz de morir en el intento de terminar con una tarea inmensa, la de aguantarme y no me quedan fuerzas.

“¡A TOMAR POR CULO!” es un lienzo en blanco para tu vida donde puedes dibujar lo que quieras. Es un permiso interno, el mejor permiso que uno se pueda dar. Nadie más te puede dar ese permiso, sólo tú.

“¡A TOMAR POR CULO!” es una relación contigo mismo y marca los límites que tú permitas. Los límites del éxito, tal y como tú lo concibas.

“¡A TOMAR POR CULO!” es decidir cómo, cuándo y con quién tu quieras. Es una decisión firme, tajante, sin fisuras. Es una METADECISIÓN, una fuerza que te empuja a explorar nuevas oportunidades. Son las palabras mágicas para abrir la cueva de ALÍ BABÁ, la cueva de tus miedos, la cueva del miedo a morir en el intento.

“¡A TOMAR POR CULO!” es el brindis para saborear tu victoria interior, la Victoria de las Victorias.

De todos estos a “TOMAR POR CULO”, el que más me digo a mí misma  es el “¡A TOMAR POR CULO!” que aprovecha la fuerza de los finales (Ver artículo: “La fuerza de los finales”), el ”¡A TOMAR POR CULO!” del emprendimiento, del coraje de emprender. Es el  “¡A TOMAR POR CULO!” del mi propio liderazgo, el de “voy a por todas”.

“¡A TOMAR POR CULO!” es una frase que me sale del alma, no de la mente. El cuerpo lo dice claramente y, si no te enteras cuando el cuerpo te pide que mandes a tomar por culo algo, es que no te has enterado todavía de que el que se va a ir a tomar por culo, eres tú. “SÍ o SÍ”, pero de peor manera.

Espero y deseo que “A TOMAR POR CULO” sea tu frase fetiche y que cada vez que la pronuncies, te acuerdes un poco de mí con una gran sonrisa. Hasta pronto y a tomar por culo.

 

“A tomar por culo”. 

Pitia Coaching Sistémico.

 

 

 

 

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