Logo Pitia

Constelaciones Sistémicas
Coaching en Diabetes
Reiki
Tarot



Pareja intercambiando emociones, experiencias en equilibrio perfecto.




Ley del Orden e Intercambio en Equilibrio en Constelaciones Familiares

Fecha: 15-8-2013
Categoría: Constelaciones Sistémicas

 La última Ley del Orden de Bert Hellinger es la Ley del Intercambio en Equilibrio, que es lo que garantiza la supervivencia de una relación, sea cual sea: “yo estoy en esta relación porque recibo algo que me compensa lo suficiente”. Este intercambio no es CUANTITATIVO, sino CUALITATIVO. Esto quiere decir la relación ES EQUILIBRADA, y lo que estamos “sacrificando” o “renunciando” a cambio de obtener lo que obtengamos de ella, NOS VALE.

En una pareja, ésta funciona mientras ambos reciban lo que reciban, les compensa. En una relación laboral, lo mismo. Cuando sentimos que algo ya no está bien para nosotros, es cuando terminamos el intercambio. Esto, a simple vista, parece sencillo, y lógico. Sin embargo, ¿Cuántos de vosotros os quejáis de que vuestras parejas os escuchan poco, no os tienen en consideración, no os tratan bien, etc, etc, etc….? Siempre hay quejas. Siempre hay alguno que se posiciona como el que más da, y posiciona al contrario como el que más recibe.

La dinámica más frecuente de las parejas es poner a uno de “bueno, sufridor, sacrificado” y al otro de “egoísta, insensible y ciego”…Esto es un falso mito. Mientras uno, por decirlo de alguna manera “aguanta” esos desprecios, o esos “no aprecios”, es que le compensa estar ahí, porque recibe cosas a las que no quiere enfrentarse si se va: posición social, posición económica, seguridad afectiva, sensación de compañía, etc… Si uno se queda en una relación, es que recibe lo suficiente para permanecer en ella. Cuando esto deja de ser suficiente, uno se va. Lo mismo ocurre con un trabajo: si te quejas de tu jefe, de tus condiciones laborales, etc…, en vez de protestar, y calumniar a quien te da de comer….¡¡¡VETE!!!. No engañas a nadie si te quedas y sigues de pobrecito, solo a ti mismo. Recibes dinero, recibes seguridad, recibes cosas que te da miedo perder si te vas.

Nadie da más que otro, NADIE, no os engañéis. Estamos donde estamos porque nos compensa, si no somos capaces de verlo, eso es otro problema. Cuando dejamos de obtener un beneficio, y cada cual tiene el suyo, subjetivo, nos vamos, siempre es así, rompemos esa relación de intercambio. Nadie es altruista, nadie sufre por devoción, o por aguante, nadie es menos que nadie.

Te invito a que reflexiones profundamente sobre las relaciones en las que sientas que no recibes lo que mereces, porque si fuera así, ya te habrías ido a buscar otra cosa hace tiempo. Si no los has hecho, es porque todavía sientes que te compensa aguantar lo que aguantas, y te invade el miedo al cambio. Mi recomendación es que dejes de quejarte amargamente, para hacerte responsables de tus intercambios, y de tus elecciones, ya que eres la única persona responsable de las mismas. Eres libre de elegir lo que quieras. Y si no te sientes libre de hacerlo, entonces es que te tienes que trabajar alguna emoción que te está saboteando.

 



Enviar un comentario sobre el artículo







¡Se el primero en comentar!