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Mujer desnuda atrapada en sus emociones no resueltas.




MADRES AUSENTES EN CONSTELACIONES FAMILIARES.

Fecha: 4-9-2014
Categoría: Constelaciones Sistémicas

Se denomina “madre ausente” a aquélla madre que por circunstancias diversas, no está enteramente disponible para su/s hijo/s, de forma consciente o inconsciente. Varios ejemplos de “madres ausentes” son por ejemplo aquéllas que sufren, mientras sus hijos son pequeños, la pérdida de su propio padre o madre, o de su pareja, o de un familiar muy querido. Si esta circunstancia se produce durante el embarazo, es especialmente acusado: la madre, en vez de estar esperando con alegría la llegada de su bebé, está haciendo un duelo por la pérdida de sus seres queridos. Otro ejemplo de “madre ausente” es la mujer que padece un exceso de estrés. En este caso, las preocupaciones devoran a la madre de tal manera que no es capaz de dedicarle tiempo para jugar a su hijo, de hacer los deberes con él, de dedicarle tiempo libre, por exceso de cansancio, o por falta de tiempo libre. Otro ejemplo de “madre ausente” es aquélla que se queda enganchada a sus propias emociones de niña sin resolver… es decir, que en su fuero interno solo tiene reproches para sus propios padres,  y se queda perdida en sus sensaciones de abandono, de frustración, de falta de ilusión…

Existen muchas circunstancias que concurren en la ausencia de la madre. Normalmente, las madres no son conscientes de que están “en otra película”. Pueden ser madres que incluso tengan la sensación de estar dedicándole toda su vida, su amor, y sus esfuerzos a sus hijos, madres como yo (Ver Diario: Madre ausente. Mi caso particular.), y sin embargo, tengan "abandonados" a sus hijos de alguna manera.

Lo cierto es que los niños detectan perfectamente esta situación anímica de la madre, y empiezan a desarrollar comportamientos con los que pretenden llamar la atención de la progenitora: más lloros de los habituales, más “mamitis”, cólera, desobediencia, etc… Es un reclamo de atención para que la madre salga de su ensimismamiento. Lamentablemente, las madres no nos hacemos conscientes de esta situación, y nos preocupamos más porque el niño deje de “molestar”. O les reñimos, o les amenazamos con castigos, o simplemente, nos los quitamos de en medio dándole el IPad o el Iphone para que jueguen y nos dejen tranquilos. Incluso existe la modalidad vacacional para quitarnos al niño de encima, de inscribirles en los “Kid´s Club” que ofrecen en todos los hoteles en verano, donde depositas a la/s criatura/s a las 10:00h de la mañana y la recoges a las 18:00h, y te olvidas de ella/s con el pretexto de que se lo está pasando bomba con los animadores… mientras tú te sientes libre.

Esto solo calma la inquietud de los niños temporalmente, ya que luego vuelven a la carga con más insistencia.

Los niños pueden somatizar la ausencia de la madre con problemas tanto de salud,  obesidad (que refleja su ansiedad), problemas de malnutrición (preferimos darle de comer cosas que a los niños les gusten (poco sanas) a dedicarles un tiempo valioso para educarles y acompañarles en la alimentación, problemas auditivos (por poner los dispositivos muy altos sin que la madre lo corrija), problemas dentales (caries)… como emocionales. En muchos casos, los niños acusan la falta de la madre y ocupan un lugar que no les corresponden, “de grandes”. Personalmente, me llama especialmente la atención el caso de las “madres ausentes” en los casos de abuso sexual. Le dedicaré un apartado especial a esta temática en un próximo artículo.

La técnica de las constelaciones familiares permite detectar inmediatamente a la “madre ausente”. Mujeres que vienen a constelar cualquier tema y que descubren con asombro esta actitud en ellas, como origen del problema que vienen a resolver. 



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Comentarios realizados a este artículo: 1


De: Cristina Fecha: 06-09-2014

Enhorabuena por el artículo. Revelador en todos los sentidos.